En Nayarit, el acceso a una vivienda digna continúa siendo uno de los grandes desafíos sociales para miles de familias. Ante esta problemática, la administración de la presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, ha puesto en marcha un ambicioso plan que contempla la construcción de 23 mil viviendas en la entidad. El titular del Instituto Promotor de la Vivienda de Nayarit (IPROVINAY), Manuel Martín Fonseca Altamirano, informó que el principal reto para este 2026 será asegurar que los programas de vivienda lleguen efectivamente a quienes más lo necesitan. Esto implica no solo el lanzamiento de iniciativas, sino también la adecuada difusión y la eliminación de barreras burocráticas que muchas veces impiden a las familias más vulnerables acceder a estos apoyos fundamentales.
Fonseca Altamirano reconoció que, si bien no existe una cifra exacta sobre el número de familias sin vivienda en el estado, la necesidad es evidente y creciente. Factores como el crecimiento poblacional, la migración interna y la formación de nuevas familias contribuyen año con año a que la demanda de soluciones habitacionales se mantenga elevada. Además, el funcionario señaló que el impacto de los programas federales, estatales y municipales puede variar dependiendo de la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno y la disponibilidad de recursos, factores que inciden directamente en la eficiencia y alcance de las acciones emprendidas.
Una de las estrategias clave para atender esta problemática es el Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar, en el que participan de manera coordinada los tres órdenes de gobierno. A través de este programa, se han instalado módulos de registro en distintas localidades y se ha impulsado una campaña de difusión en redes sociales y medios de comunicación, facilitando que las personas interesadas puedan inscribirse. Posteriormente, los solicitantes pasan por un proceso de evaluación que determina si cumplen con los requisitos para ser beneficiados, lo que garantiza que los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan.
En cuanto a los avances recientes, el director del IPROVINAY destacó que durante el año anterior y los primeros meses de la actual administración federal, se logró construir cerca de mil viviendas en la entidad. Este progreso representa un paso importante hacia la meta establecida por el gobierno federal, aunque Fonseca Altamirano subrayó que para alcanzar el objetivo de 23 mil viviendas será necesario mantener e incluso intensificar la colaboración entre la federación, el estado y los municipios. La meta es ambiciosa y requerirá de esfuerzos conjuntos, así como de una planeación eficiente y continua supervisión de los procesos de asignación y construcción.
Finalmente, Fonseca Altamirano reiteró el compromiso de su dependencia y de los gobiernos involucrados para continuar impulsando acciones que permitan reducir el rezago habitacional en Nayarit. Hizo un llamado a las familias interesadas a mantenerse informadas sobre los distintos mecanismos de registro y a no perder la oportunidad de acceder a una vivienda digna. Asimismo, señaló que la transparencia y la equidad serán fundamentales en cada etapa del proceso, asegurando que los beneficios lleguen prioritariamente a quienes históricamente han sido excluidos de los programas de vivienda. Con estos esfuerzos, el gobierno busca no solo atender una necesidad básica, sino también contribuir a la construcción de comunidades más fuertes y cohesionadas en todo el estado.





